Curso presencial de oratoria y comunicación profesional en Sevilla
Aprende a organizar tus ideas, controlar los nervios y hablar con claridad, seguridad y capacidad de convencer.
Sábado 26 de Septiembre de 2026 de 9:00 a 18:00Sevilla · Grupo reducido · Formación práctica
Hablar en público no debería hacerte pasar una mala semana
Tampoco debería obligarte a memorizar cada palabra.
Ni a esconderte detrás de unas diapositivas.
Ni a rechazar oportunidades porque implican presentar un proyecto, intervenir en una reunión o colocarte delante de otras personas.
Quizá te da miedo hablar en público.
Quizá no sientes miedo, pero te aceleras, te quedas en blanco o terminas diciendo algo distinto de lo que habías preparado.
O quizá hablas habitualmente, pero das demasiadas vueltas y no consigues transmitir tus ideas con la claridad que te gustaría.
Son problemas diferentes. Pero todos comparten una cosa en común.
Se pueden trabajar en un día.
Este curso es para tí si
- Sientes nervios varios días antes de tener que hablar.
- Evitas intervenir aunque tengas algo importante que decir.
- Te tiembla la voz, te aceleras o notas que te falta el aire.
- Tienes miedo a quedarte en blanco.
- Memorizas tu intervención y te bloqueas cuando olvidas una frase.
- Sabes perfectamente de qué estás hablando, pero no consigues demostrarlo.
- Das demasiadas explicaciones antes de llegar al punto.
- Abusas de muletillas como “eh”, “bueno”, “vale” o “en plan”.
- Te cuesta mirar al público.
- Necesitas presentar proyectos, defender propuestas, liderar reuniones o impartir formaciones.
- Terminas una intervención pensando:
«No he dicho ni la mitad de lo que quería decir».
No necesitas tener madera de orador.
Necesitas un método y un lugar en el que practicar.
Sábado 26 de Septiembre de 2026 de 9:00 a 18:00
Sevilla · Grupo reducido · Formación práctica
El dentista con miedo a hablar en público
Uno de mis primeros clientes fue un dentista, llegó a mí a través de un amigo en común. Todavía recuerdo sus palabras.
Me da mucho miedo hablar en público, y tengo la conferencia más importante de mi vida.
Yo me lo imaginaba en una conferencia de dentistas. Tú sabes. Hablando de dientes, y de lo que no son dientes.
Pues no.
Tenía que hablar frente a la clase de su hija en el día de las profesiones. Su hija tenía cuatro años.
Y no sé que hacer macho, ¿me los imagino a todos desnudos?
Ay Luis, respira hondo por favor. Que no te de la risa.
Estuvimos trabajando dos días, a solas. Se esforzó en exponerse varias veces, como era dueño de varias clínicas, le pedí que montara una reunión diaria de seguimiento en cada clínica y fuera en persona a pasar revista.
Al principio le costaba, y se fue soltando.
Organizamos un poco la “conferencia” con la clase de su hija. Llevo dientes gigantes, cepillos gigantes, dibujos, una cámara intraoral.
Se lo pasaron pipa.
Este cliente me dio historias divertidas, y sobretodo una lección. Da igual donde estés en la vida, que tengas una o tres clínicas, que el miedo a hablar en público es una constante.
El dentista visita dos veces
Pasaron unos meses y me volvió a llamar.
Tenía una conferencia frente a quinientos dentistas en unos seminarios de odontología. Una hora hablando de técnicas de implantes.
Tío, esto ya no es una clase de niños de cuatro años.
Pues no, pero vamos, que es lo mismo. Hay que mantenerlos entretenidos una hora, no te creas que se diferencian mucho.
Trabajamos a fondo las técnicas para relajarse antes de salir al escenario. Respiración en caja, conocer los arranques de los bloques de la conferencia y sobretodo buscar victorias rápidas con la audiencia.
Esta vez si le pusimos nombre, con los niños le hice verlo de manera natural, pero ahora se le estaba yendo un poco la olla al dentista la verdad.
¿Qué más? ¿Qué más? ¡Ah, sí! Historias, a los niños les encantaron las historias. A los odontólogos, también, solo que ahora había fotos algo … desagradables. Ya sabes tú, cosas de odontólogos.
Esas historias hacían que la gente se riese y estuviera atenta, esas rápidas victorias de las que hablamos antes. Y sobretodo, servían a una única idea.
Explicar cómo la técnica de implantología que usaba se había desarrollado a lo largo de los años, y lo efectiva que era.
Fue lo mismo que los niños de cuatro años. Si no hubiera habido historias, ni estructura, ni victorias rápidas. O sino hubiera conocido los arranques y cómo respirar.
Habría sido un desastre. Pero no lo fue.
Fue un éxito.
Me dijo que era el cuarto mejor día de su vida. El tercero fue la “conferencia” en la clase de su hija. Los otros dos eran el día que nació su hija, y el día que se divorció.
No es que el dentista tuviera el don de la palabra. Eso no existe.
Entrenó, se organizó, aprendió algunos de los puntos más importantes y nada. El don se le presentó, como todo en la vida, trabajando.
Bueno, hay una cosa, que sí trabajamos que no trabaja nadie más en sus formaciones de comunicación. Un bloque que realmente da miedo en una conferencia.
Las preguntas.
Esto también lo trabajamos. De hecho, fue lo que más trabajamos, estructuras para responder preguntas, puentes, formas de cortesía para rechazar preguntas que tratan de explorar más allá de donde queremos compartir.
Si te da miedo hablar en público, seguramente te aterrarán las preguntas. Pues esto lo trabajamos, bastante. Con seriedad y profesionalidad, para que si estás en una entrevista o en una rueda de prensa, lo gestiones bien.
Todo lo que sé de preguntas me lo enseñó un amigo abogado, y una formación que realicé en AIRBUS sobre preguntas precisas y respuestas efectivas.
Luego lo he ido perfeccionando trabajando con doctores que van a presentar sus tesis, y profesionales técnicos como mi amigo el dentista.
Sábado 26 de Septiembre de 2026 de 9:00 a 18:00
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Habrá un antes y un después de esta formación en tu vida
El antes quizás sea así
Sabes que tendrás que hablar el viernes y empiezas a preocuparte el lunes.
Preparas un texto entero.
Intentas memorizarlo.
Subes a hablar.
Pronuncias las primeras frases demasiado rápido.
Olvidas una palabra.
Intentas recordarla.
Pierdes el hilo.
Y pasas el resto de la intervención deseando terminar.
El después será así
Sabes cuál es la idea principal que quieres transmitir.
Tienes una estructura a la que regresar si te pierdes.
Utilizas las pausas para pensar y no para entrar en pánico.
No necesitas recordar cada palabra.
Miras a las personas.
Hablas con una intención concreta.
Y puedes concentrarte más en tu mensaje que en escapar del escenario.
No porque hayas dejado de sentir nervios.
Porque sabes qué hacer aunque aparezcan.
Sábado 26 de Septiembre de 2026 de 9:00 a 18:00
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¿Qué trabajaremos?
1. Cómo preparar una intervención sin memorizarla
Aprenderás a organizar tus ideas y a construir un mapa sencillo al que puedas regresar si pierdes el hilo.
2. Cómo controlar mejor los nervios
Trabajaremos la preparación previa, la respiración, el conocimiento del espacio, el comienzo de la intervención y otras herramientas para reducir la incertidumbre.
3. Cómo evitar quedarte en blanco
Aprenderás a utilizar estructuras, ideas ancla y transiciones que no dependan de recordar un texto palabra por palabra.
4. Cómo hablar con claridad
Identificarás la frase central de tu mensaje y eliminarás explicaciones que distraen, confunden o debilitan tu idea.
5. Cómo utilizar la voz y las pausas
Ritmo, volumen, énfasis, silencios e intención.
No para sonar como un locutor.
Para que las ideas importantes parezcan importantes.
6. Cómo utilizar el cuerpo
Mirada, postura, manos y movimiento.
Sin convertir tu intervención en una coreografía.
7. Cómo construir una intervención
Trabajaremos aperturas, estructuras, ejemplos, historias y cierres que puedas aplicar en reuniones, presentaciones, formaciones y discursos.
8. Cómo responder preguntas difíciles
Aprenderás a escuchar, ganar unos segundos para ordenar la respuesta y contestar sin precipitarte ni empezar a divagar.
¿Cómo lo haremos?
Empezamos a las 9:00.
Terminamos a las 18:00.
La comida y las paradas del café están incluidas.
Habrá explicaciones.
Pero, por cada minuto de teoría habrá tres de práctica.
Harás intervenciones breves.
Probarás las herramientas.
Recibirás feedback, mío y de la sala.
Volverás a intentarlo.
Porque no se aprende a hablar en público viendo cómo habla otra persona.
De la misma manera que nadie aprende a nadar con una presentación de PowerPoint sobre piscinas.
Hay que mojarse.
Sábado 26 de Septiembre de 2026 de 9:00 a 18:00
Sevilla · Grupo reducido · Formación práctica
Un grupo reducido
La formación será presencial en Sevilla y tendrá un máximo de 15–20 participantes.
Esto permitirá que todas las personas puedan practicar y recibir indicaciones concretas.
No pasarás el día escuchándome hablar sobre lo importante que es practicar.
Practicarás tú.
Próxima edición
Fecha: 26 de Septiembre
Horario: 9:00 a 18:00
Lugar: República Argentina, Sevilla
Precio: 200€
Plazas: 20 plazas
Quién imparte el curso
Soy Luis B. Salgado.
Soy ingeniero y durante años he trabajado en entornos en los que parece que tener razón era suficiente.
No lo es.
Puedes tener el mejor análisis, el proyecto más sólido o la solución técnicamente correcta.
Pero también tienes que conseguir que otras personas la comprendan.
He formado a profesionales, empresarios y conferenciantes.
En 2025 fui reconocido como Mejor Orador de Andalucía, Levante y Baleares por Toastmasters International.
También sé lo que significa subir a hablar con nervios.
Por eso mantengo la teoría al mínimo, para que te enfrentes a tus miedos durante la formación.
La confianza suele aparecer después de saber qué tienes que hacer y haberlo practicado varias veces.
No antes. Hay que practicar.
Algunas preguntas razonables
«¿Es un curso para perder el miedo a hablar en público?»
Es un curso para aprender a comunicar mejor aunque aparezcan el miedo y los nervios.
La práctica puede ayudarte a reducirlos considerablemente, pero no voy a prometerte que nunca volverás a sentirlos.
El objetivo es que sepas qué hacer cuando aparezcan y que no sean ellos quienes decidan cómo hablas.
«¿Tendré que hablar delante del grupo?»
Sí.
Las prácticas serán progresivas, estarán guiadas y se realizarán en un entorno seguro.
Pero forman parte esencial de la formación.
Apuntarte a un curso de oratoria para evitar hablar sería una estrategia curiosa.
«¿Y si me bloqueo?»
No pasará nada.
Precisamente estaremos allí para trabajar qué hacer cuando ocurra.
No será un examen ni una competición.
Aprenderás a recuperar el hilo sin depender de memorizar cada palabra.
«¿Necesito experiencia o preparar algo antes?»
No necesitas experiencia previa.
Antes de la formación recibirás unas indicaciones sencillas, pero partiremos de herramientas que podrás aplicar desde el primer día.
«¿Es solo para personas con miedo a hablar en público?»
No.
También está dirigido a personas que ya hablan en público habitualmente, pero quieren estructurar mejor sus mensajes, reducir la improvisación desordenada y comunicar con más claridad, seguridad e intención.
No importa si ahora evitas hablar o si intervienes todas las semanas: el punto de partida será diferente, pero ambos perfiles pueden beneficiarse del entrenamiento.
«¿En qué situaciones me servirá?»
Trabajaremos herramientas aplicables a reuniones, presentaciones, entrevistas, pitches, formaciones, discursos, defensa de proyectos, conversaciones importantes y otras situaciones profesionales.
No hace falta que quieras dar una conferencia.
Basta con que necesites explicar tus ideas y conseguir que otras personas las entiendan.
«¿Puede ayudarme si tengo una ansiedad muy intensa?»
El curso es una formación en comunicación y oratoria, no una terapia ni un tratamiento sanitario.
Si el miedo provoca ataques de pánico, un sufrimiento intenso o afecta seriamente a tu vida diaria, es posible que necesites un acompañamiento previo.
Si fuera necesario trabajo en coordinación con dos psicólogos clínicos especializados que saben exactamente cómo ayudarte.
Antes de incorporarte directamente a una formación en grupo, valoraremos tu situación y, con toda seguridad, tendrás que realizar un trabajo específico con ellos y conmigo antes de enfrentarte a un público.
La prioridad no será que te apuntes cuanto antes.
Será que lo hagas cuando la formación pueda ayudarte de verdad.
«¿Habrá teoría?»
La necesaria para entender qué estás haciendo y por qué funciona.
No la suficiente para esconderte detrás de unos apuntes.
La mayor parte del aprendizaje llegará al practicar, recibir feedback y volver a intentarlo.
Lo que este curso no hará por ti
No te convertirá en un gran orador por asistir y cruzarte de brazos.
No eliminará todos tus nervios para siempre.
No te proporcionará una personalidad nueva.
No hará que cada frase que pronuncies sea brillante.
Y no sustituye la práctica posterior.
Lo que sí te dará es un método, herramientas, feedback y un espacio seguro en el que entrenar.
El resto tendrás que hacerlo tú.
Puedes seguir esperando a sentirte preparado
Es una opción.
Puedes esperar a la próxima presentación.
A la próxima reunión.
A la próxima ocasión en la que necesites defender una idea importante.
Y confiar en que esta vez, de alguna manera, saldrá mejor.
O puedes entrenarlo antes.
La próxima edición se celebrará en septiembre de 2026 y estará limitada a un máximo de 20 personas.
Cuando se ocupen las plazas, el grupo quedará cerrado.
Una última cosa
Si has llegado hasta aquí y todavía no sabes si esto es para ti, probablemente ocurra una de estas dos cosas:
O no necesitas mejorar tu comunicación.
O sabes que la necesitas, pero estás esperando el momento en el que te sientas completamente preparado.
Ese momento suele llegar justo después de haber empezado.
Sábado 26 de Septiembre de 2026 de 9:00 a 18:00
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