De metales a hashes. Las matemáticas reinventan el dinero.

Bitcoin, bitcoin, bitcoin, bitcoin… ¿Qué es Bitcoin? ¿Pero cómo pretendemos entender lo que es el Bitcoin sino sabemos qué es el dinero?

Bitcoin es un juego camuflado para enseñarte sobre, la ética de la producción del dinero,la Historia sobre la banca central y el oro,el diseño de sistemas adversariales,los mercados de productos básicos,los sistemas de ingeniería distribuidos y ciclos de vidas de aplicaciones,la normativa sobre valores¿Qué has aprendido de Bitcoin? 

Arjun Balaji

Bitcoin es la pastilla roja, despertad.

Escribo este post después de leer “El Patrón Bitcoin” de Saifedean Ammous, puedes acudir a él para profundizar más.

¿Qué es el dinero?

Atendiendo a la octava definición de la RAE, el dinero no es más que un simple medio de pago.

8. m. Econ. Medio de cambio o de pago aceptado generalmente.

Diccionario de la Real Academia Española

¿Pero cómo podemos describir el dinero de esa forma? El dinero, es mucho más que eso. Es la piedra roseta de la colaboración, una verdadera revolución mental. El dinero es la unidad básica de un sistema de confianza que permite la colaboración a gran escala, el inicio del comercio, la especialización y la civilización.

La historia del dinero es la historia del mundo moderno. Cada moneda, pieza de oro, pequeña concha, es un símbolo de aquello que hemos valorado, aquellos a los que hemos servido, y como nuestras culturas han progresado. Una forma de lenguaje que todos hablamos, una tecnología que abrió y conectó el mundo, expandió idiomas, culturas e ideas por todo el globo, hasta que llegamos a ser como nos conocemos hoy.

El nacimiento del dinero

Dinero de denario, la moneda de plata de curso legal el Roma. Money y moneda, de Moneta, el templo donde estaba la fábrica de la moneda en Roma.

Aunque las palabras vengan del latín, el dinero no nació en Roma. Las primeras monedas se remontan al 600 A.C. al reino de Lidia, situado en lo que hoy es Turquía. En mesopotamia existía un sistema bancario donde los agricultores podían guardar y registrar el excedente de sus cosechas, de su ganado o simplemente aquellas cosas que eran de valor.

Y aun así, el dinero, es anterior a todo esto, el concepto de dinero es anterior al nacimiento de las monedas. Preservar la riqueza es algo antiguo, un instinto unido al instinto de supervivencia.

Tenemos que buscar el nacimiento del dinero en los orígenes del comercio, porque el dinero no es más que una tecnología que da solución a los primeros problemas del comercio.

Trueque. Ojo por ojo.

Te cambio un cromo de Mágico González, por tres cromos de Raúl Blanco. No tenemos que irnos al principio de los siglos, todos hemos sido partícipes alguna vez de un trueque en el colegio.

2. m. Intercambio directo de bienes y servicios, sin mediar la intervención de dinero.

Diccionario de la Real Academia Española

La primera forma de comercio. Manzanas por peras, peras por madera, madera por carbón, carbón por un caballo.

Pero para poder intercambiar nuestros bienes, tiene que haber coincidencia de deseos. Una coincidencia en cuatro dimensiones, en el espacio, y el tiempo.

Tiene que haber confianza entre los que intercambian bienes. Similitud en la valoración de lo que intercambiamos. ¿Quién cambiaría un barco por una mandarinas?

El trueque deja de tener sentido en el momento en que el tamaño de los grupos crece, y con ello la complejidad de las necesidades. Para llegar a hacer una espada, necesitamos carbón, un yunque y martillo, minerales de todo tipo, herramientas. ¿Cómo conseguimos todo eso mediante trueque?

Si un mercado tiene N bienes, y la forma de comercio es el trueque, necesitaremos N*(N-1) tasas de intercambio. Cien productos, nueve mil novecientas tasas de intercambio. Mil productos, novecientas noventa y nueve mil.

El trueque no es una forma de comercio escalable. La coincidencia de deseos en tiempo y espacio de la oferta y la demanda es extremadamente rara, y la cantidad de tasas de intercambio necesarias no es abarcable. Además, la falta de confianza entre los que hacen el intercambio limitaría muchas de las transacciones.

De manera orgánica, aparecen una serie de elementos de intercambio que representan de manera universal el valor, resolviendo los problemas del trueque. Ha nacido el dinero, y no es más que la solución a los problemas del trueque.

Las primeras formas de dinero

El dinero nace de forma orgánica, nadie impone su uso por la fuerza, porque el comercio es voluntario. Su uso se impone porque los que comercian quieren intercambiarlo, por lo tanto, el dinero debe tener algún tipo de valor para que los comerciantes lo acepten.

El dinero no se impone, se adopta.

El resultado de la historia

¿Qué le da valor al dinero? En el trueque el valor de lo que se intercambia es intrínseco, quiero comerme tus manzanas, y tú quieres mis agujas de hueso.

Pero el dinero no tiene porque tener valor en sí mismo, no tiene porque ser útil. El valor del dinero comenzó como una percepción de escasez, siendo su utilidad ser un medio de intercambio eficiente y altamente vendible.

La palabra percepción no está ahí por casualidad, está cuidadosamente elegida, porque el valor es percibido. Es subjetivo, aunque esa percepción sea colectiva, no deja de ser una percepción, una ficción colectiva, una mentira útil.

Los problemas que resuelve ese elemento de intercambio, las primeras formas de dinero, desbloquearon el crecimiento del comercio por todo el planeta.

Ya no hace falta que haya una coincidencia de deseos entre vendedor y comprador, ambos aceptan dinero. El comprador no tiene porque tener aquello que desea el vendedor, solo necesita dinero, y este dinero será aceptado por otros vendedores y compradores en otro lugar del mundo.

La escala deja de ser un problema, porque el dinero puede adoptar diversas escalas gracias a su divisibilidad. ¿Quieres comprar un barco? Son seis millones señor. ¿Un zumo de granada? Son tres denarios señor.

Al ser divisible, se hace portable. Y posibilita el comercio a gran escala por todo el mundo. De esa forma, el dinero es uno de los precursores de la expansión del comercio, y con esta expansión el intercambio de ideas entre diferentes culturas que han dado lugar al mundo que conocemos hoy en día.

Aunque tenemos en mente los metales preciosos como primeras formas de dinero, las primeras formas de dinero fueron las conchas, cuentas de cristal, especias, pequeñas piedras preciosas, bienes raros y únicos que llamamos coleccionables.

El dinero tiene una propiedad más, es imperecedero. Aguanta el paso del tiempo, y pueden preservar la riqueza de aquellos que realizan intercambios. Sin esta propiedad, el comercio tal y cómo lo conocemos hoy no sería posible, el capitalismo no existiría.

Estos precursores del dinero moderno, junto al lenguaje, impulsaron la cooperación que es característica de los humanos, limitando la agresión como una forma de obtener aquello que queremos. Porque aunque algunos consideren el dinero al padre de todos los males, cuando el dinero y el comercio no cruzan las fronteras, no tardarán en cruzarla las armas y los soldados.

No solo tenemos que remontarnos milenios, sino que en el siglo XVII, los indios usaban “wampun” monedas concha, escasas donde no había costa. Y se dio la situación en que estas monedas fueron aceptadas de curso legal entre 1637 y 1661 en Nueva Inglaterra, y dada la escasez de libras esta nueva moneda de curso legal ayudó a reimpulsar el comercio en las colonias.

Cada momento de la historia tuvo un dinero, y el dinero solo ha tenido un enemigo a lo largo de la historia. La abundancia.

Canicas y piedras.
Abundancia y expolio

En la isla Yap apareció una de las formas más curiosas de dinero que conocemos, las piedras. En esta isla, la piedra caliza que no se podía encontrar localmente, y se convirtió en dinero debido a su escasez. La extracción se realizaba en la vecina isla de Palaos, y llevadas con sudor y sangre a través del mar hasta la isla Yap.

La dificultad que entrañaba su extracción y transporte era lo que les confería el valor. Más grande la piedra, más valiosa, además debido a su durabilidad no solo el arte que se esculpía en la piedra sino su propia historia y procedencia le otorgaban más o menos valor. Si en la extracción y transporte de una piedra, habían muerto varios hombres, estas piedras valían mucho más.

Y entonces llegamos nosotros, los occidentales. Un irlandés llamado David O’Keefe naufragó en la isla y al ver la forma de comerciar de los yapenses les proveyó de herramientas y formas de extraer más rápidamente las piedras rai.

Como contraparte, obtenía copra y pepinos de mar que comerciaba en asia. Al aumentar la oferta las piedras se volvieron más baratas, y hubo inflación, mientras tanto él obtenía beneficios de lo que les compraba a los Yapenses por cuatro asquerosas piedras.

No es mal negocio.

Las cuentas Aggry, eran unas cuentas de vidrio usadas en África como moneda cuando el soplado de vidrio no era una tecnología disponible en áfrica. Cuando los europeos llegaron y se dieron cuenta de que podían comprar lo que quisieran usando cuentas de cristal no tardaron mucho en llegar para obtener las valiosas mercancías de áfrica.

La escasez percibida no es suficiente. Si existe una sobreoferta, y la percepción del mercado respecto al dinero no cambia, lo que se produce es una devaluación del dinero. Porque el dinero habrá perdido valor debido a la inflación, y el comprador comprará a saldo, mientras el vendedor piensa que está recibiendo una compensación justa.

Estas son algunas de las historias de expolio comercial que se han dado en la historia sobre aquellos que no poseían dinero que tenía escasez real, además de escasez percibida. Y estos expolios han retrasado siglos el avance de algunos países, porque el dinero y el comercio son parte fundamental del progreso de los países.

La percepción y las ficciones útiles tienen límites, límites que la realidad puede destruir en cuestión de segundos. Si la escasez se torna abundancia, y no se percibe, puede que aquello que guardamos pierda todo su valor. De golpe, nos encontraremos sin nada.

Esto es lo que llamamos inflación, y en el caso más extremo hiperinflación. Y ocurre cuando la percepción de escasez, se ve eclipsada por una realidad sobreabundante.

El camino hacia lo que conocemos hoy

A lo largo de todo el post hemos hablado del dinero, pero en ningún momento hemos hablado del dinero que tenemos hoy.

En todos los lugares del planeta, el comercio fue convergiendo poco a poco hacia los metales preciosos como una forma de dinero. Esos metales preciosos necesitaban una forma de autentificar su valor, ¿qué peso tenía una moneda de oro?

Nacieron las cuñas, un certificado con el que se estampaban las monedas y se certificaba su valor. La gente portaba sus preciosas monedas de oro, plata y cobre a todos lados. Pero transportar metales preciosos conlleva su coste, y custodiarlos también, custodiar tus riquezas en tu casa es peligroso.

Nacieron los bancos, y los bancos crearon el papel moneda. El papel moneda nació como una forma de deuda, como una forma de no tener que transportar el pesado oro. Y en ciertos momentos de la historia, cada banco tenía sus propios certificados de oro, que era como se llamaban inicialmente los billetes.

El papel moneda nace como deuda, como un IOU, una forma de compensación que puede ser saldada cuando su poseedor decida.

Y entonces nacieron los bancos centrales, que centralizaron en el poder del estado lo que empezaron a hacer los bancos. Darle valor a esas notas de crédito que eran los billetes y las monedas, custodiar los fondos detrás del valor, como en el billete de veinte dólares sobre este párrafo.

Tenemos que recordar lo que venimos leyendo desde hace un rato. El dinero nació de forma orgánica, como una forma de resolver los problemas del trueque, fue aceptado por los comerciantes, se expandió por todo el mundo sin necesidad de que nadie lo coordinase.

En un momento los bancos centrales aparecieron, para resolver algunos de los problemas del dinero no centralizado, su verificación. Para después, sencillamente, dar el último salto. El fin del respaldo del dinero.

El dinero no es lo que el mercado acepta como dinero. El dinero es lo que digo yo, dinero fiat. Y esto ha sido así los últimos cien años. ¿O acaso puedes ir al Banco Central Europeo y cambiar un billete de veinte euros por aquello que lo respalda? No, no puedes. Porque al dinero, no lo respalda nada.

¿Qué hace dinero al dinero?

Todo lo anterior nos lleva a recapitular qué hace dinero, al dinero. El dinero tiene tres características y usos básicos.

  • El dinero es un medio de intercambio.
  • El dinero es una unidad de cuenta.
  • El dinero es una reserva de valor.

El dinero como medio de intercambio es lo que impulsó al comercio y nos alejó del trueque, hacia una economía monetaria en la que todos aceptaban el dinero para comerciar.

Esta característica resuelve el problema de coincidencia de deseos. Y para que pueda darse el dinero debe ser un bien vendible, esto es, aceptado por muchos agentes económicos que tienen oferta y demanda de él dándose el menor perjuicio en su precio durante la transacción.

Para que un dinero sea útil como medio de intercambio debe ser transportable, divisible,barato de transferir, y con alto valor por unidad de peso. Con esto el dinero es un buen medio de intercambio, útil y vendible.

El dinero como unidad de cuenta es lo que permite fijar los precios de bienes y servicios.

Al final el dinero no es más que una forma de información. Y otorga valor a cada una de las transformaciones materiales e inmateriales que sufren los productos que adquirimos, además de los costes de adquisición y desarrollo.

“En un sistema económico de libre mercado, los precios transmiten conocimiento y son indicadores que comunican información. Cada responsable de tomar decisiones sólo es capaz de adoptarlas mediante el examen de los precios de las mercancías de que se trate, que llevan consigo la síntesis de todas las condiciones y realidades del mercado en una sola variable procesable para esa persona en cuestión. Por su parte, las decisiones de cada individuo desempeñarán a su vez un papel en la configuración del precio. Ningún organismo central podría interiorizar toda la información necesaria para determinar un precio ni sustituir su función.”

El patrón Bitcoin

Transportabilidad, divisibilidad, bajos costos de transacción, alto valor por unidad de precio son propiedades deseables en el dinero, que lo hacen un buen medio de intercambio y unidad de cuenta. Pero hay otra, una que es de suma importancia para que el sistema económico tal y cómo lo conocemos hoy en día sea una realidad, y si esa propiedad no se diera, tendríamos un mundo muy diferente.

El dinero debe conservar su valor en el tiempo. Debe ser una reserva de valor efectiva a lo largo del tiempo. ¿Qué significa esto? Pues que mañana, pasado o cualquier otro día pueda acudir al mercado a adquirir los mismos bienes sin que se haya devaluado.

En los ejemplos de los que hemos hablado anteriormente, el dinero estaba hecho de concha, hueso, cuentas de cristal, piedras, gemas, y otros materiales que tenían poca degradación. Sin guardásemos nuestra fortuna en manzanas, o en peras, nuestra fortuna sería perecedera, así que históricamente esos elementos que hicieron de dinero eran duraderos.

La única forma de que un dinero sea una buena reserva de valor, o un dinero fuerte es que no haya posibilidad de incrementar la oferta de dinero de ninguna forma. Las piedras, las cuentas, las conchas o los huesos, serían dinero débil, porque están sujetos al incremento de oferta que ofrece la mejora de la capacidad tecnológica. De esa forma, los coleccionables raros y únicos también serían una forma de dinero fuerte, y vemos como el arte mantiene su valor a lo largo de los años por ser único.

Por eso el oro se convirtió en la reserva de valor del mundo, y superó a cualquier otro metal por el camino. Es un bien escaso, cuya nueva producción nunca eclipsa a lo que ya hay en circulación y no se degrada con el paso del tiempo.

¿Qué es Bitcoin?

Bitcoin es un protocolo de posesión y transferencia segura de unidades digitales entre pares sin la necesidad de una entidad central para evitar el problema del doble gasto.

En este protocolo existen 21 millones de Bitcoin, la unidad digital, que se van liberando desde el inicio como recompensa a aquellos que dan vida a la red Bitcoin con la capacidad de procesamiento de sus ordenadores.

Fin. Se acabo. Esto es lo que es Bitcoin. Un protocolo de posesión y tranferencia segura y descentralizada de unidades digitales. La primera implementación correcta de la solución al problema de doble gasto.

Pero, espera. ¿Bitcoin no es dinero?

Bitcoin es dinero si aquellas personas que quieren hacer un intercambio lo usan como medio de intercambio.

Bitcoin es dinero si aquellas personas que quierer preservar su patrimonio lo usan como reserva de valor.

Bitcoin es dinero si podemos describir el valor de los bienes que queremos adquirir en términos bitcoins.

Es decir, Bitcoin será dinero si las personas deciden adoptarlo como dinero. Bitcoin tiene 10 años, a día de hoy, no ha pasado suficiente tiempo para que podamos considerar una proceso de monetización del Bitcoin. Todavía es pronto.

Pero Bitcoin, en esencia, es un protocolo de posesión y transferencia segura de unidades digitales sin la necesidad de un agente central para coordinar su emisión, y resolver el problema de doble gasto.

El oro es en esencia, el elemento septuagésimo noveno. El valor, se lo da la gente. El coche es un medio de transporte. El valor, se lo da la gente. Al Bitcoin, el valor, se lo da la gente. Nada nuevo bajo el sol en los milenios de historia del comercio, a Bitcoin le dará valor el mercado, como al oro, la plata y muchos otros bienes.

¿Qué significa tener un Bitcoin?

Tienes un bitcoin cuando posees una clave privada en la red Bitcoin que te permite transferir una cantidad de bitcoins asignados a tu dirección pública.

Bitcoin funciona de una forma relativamente sencilla. Existe un registro que indica donde está cada Bitcoin y desde dónde a dónde fue transferido, con ese registro podemos reconstruir la historia completa de Bitcoin.

Cada bitcoin está asociado a una dirección pública, y esa dirección pública tiene asignada una clave privada única haciendo uso de criptografía asimétrica. Guardar esa clave privada es lo que llamamos, guardar bitcoins.

Como es imposible inferir la clave privada ( que nunca reveleramos ) desde la clave pública ( que siempre estará a la vista ) nuestros bitcoins estarán seguros. Y nadie podrá relacionarlos con la clave pública, ni privada, que no es más que un conjunto de 256 bits sin mucho sentido.

Cuando queremos hacer una transferencia de nuestros bitcoins, tenemos que firmar la transacción, la única firma válida para la transacción es la que hacemos con nuestra clave privada. La red entonces hará una operación muy sencilla antes de aceptar la transacción como verídica, comprobar que la transacción ha sido firmada por la clave privada asociada a esa clave pública. Algo que se hace, sin revelar la clave privada.

Sin ir al banco, sin presentar un DNI, sin conocer al destinatario. Una transacción de punto a punto, sin pasar por un ente central. Esto es bastante revolucionario por dos motivos.

El primero es que no hace falta un banco que haga custodio de nuestros fondos.

El segundo, y más importante, es que no necesitamos depositar nuestra confianza en un intermediario para que la transacción y la custodia sean efectivas. Todo esto es gestionado por el protocolo, y las matemáticas. Vires in numeris ( La fuerza de los números ) es la filosofía central de las criptomonedas.

¿Qué hace tan interesante al Bitcoin?

Algunos dicen que la propiedad que hace interesante al Bitcoin es su descentralización, y su oferta limitada.

Con la primera evitamos el control de ningún banco u organismo regulador. Bitcoin es de esa forma igual o más resistente a la censura que el dinero en efectivo, o los metales preciosos.

El segundo, es su oferta limitada. Si solo existen 21 millones de Bitcoin, y el Bitcoin llegase a tener el mismo valor que el mercado mundial del oro. El Bitcoin debería valer ( a 16 de Mayo de 2021 ) medio millón de dólares por unidad.

El Bitcoin es, junto al tiempo, un finito y limitado. Con la diferencia, de que el Bitcoin, puede transferirse, algo que desgraciadamente no podemos hacer con el tiempo.

Para mí, Bitcoin se une a una tendencia en la que vivimos sumergidos. En una economía en proceso de digitalización, el nacimiento de un activo puramente digital es un paso lógico. Si ese activo se puede convertir en dinero programable, siguiendo las tendencias que vivimos desde hace veinte años, aún más.

Imagina las posibilidades que tendría un contrato que solo se liquida si se dan una serie de condiciones. Sin intermediarios, bloqueas los fondos, ejecutas la condición, si sí, se cobra, si no, no se cobra. Imagina un sistema de precios variables, un agricultor quiere vender toda la producción, dependiendo de cuánto venda, puede modificar el precio, a los primeros les cobrará más, pero si vende toda la producción, puede bajarle el precio a los primeros financiándolo con la venta a escala a los segundos. Esto sería algo nunca visto, sin necesidad de coordinación entre los consumidores, simplemente con código.

Espero que este largo post haya ayudado a fijar ideas sobre qué es el dinero, y qué papel podría tener el Bitcoin en la economía. Si quieres profundizar más, puedes acuadir a “El Patrón Bitcoin” de Saifedean Ammous.

¿Quieres profundizar? Lee el “El patrón Bitcoin”

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